Wednesday, September 19, 2007

La triste realidad del Instituto Grafotécnico

EL INSTITUTO GRAFOTÉCNICO EN SU PEOR MOMENTO

Los alumnos de 2º año de Periodismo deportivo del Instituto Grafotécnico expresaron su descontento por la situación que atraviesan a través de una carta abierta. En ella destacan la incertidumbre que les produce la “ola” de rumores que se dispersan por los pasillos de la institución, que llegan incluso a la posibilidad de un posible cierre de la escuela. Además, se declaran en clara disconformidad con el irresponsable proceder de las autoridades, quienes fueron alertados de esta situación hace ya 2 meses, y que sólo reaccionaron al aparecer la carta en los pizarrones y las paredes de las aulas, durante la jornada de ayer. En esa ocasión, la rectora suplente y Presidenta de la Junta Ejecutiva del Instituto, Graciela Espósito, se presentó en el aula del curso responsable de efectuar la queja por escrito. Junto a ella estaban los señores Emilio Díaz, docente de amplia trayectoria en la formación de periodistas, y otro integrante de la mesa directiva. La intención era llevar tranquilidad a los alumnos y explicar los motivos de la situación que se está atravesando. Pero todo fue en vano. El mensaje transmitido a los alumnos fue muy poco claro y, en algunos tramos, hasta irrespetuoso. “-Ustedes dedíquense a estudiar que nosotros solucionamos nuestro problema interno-“, expresaron. –“Yo les aseguro que el Instituto no va a cerrar, porque estamos elaborando un plan para que eso no suceda, en el cual queremos incluirlos para aportar ideas-“, destacaron dubitativos. “-Hay algunos docentes que están difamando a las personas que trabajan para solucionar este problema-“, señalaron increíblemente. “-¿Qué beneficio obtienen esos profesores?-“, preguntó un alumno confundido, que recibió como respuesta un insólito “-Ellos y su conciencia lo sabrán-“. El triste episodio ayudó a confundir todavía más a los preocupados estudiantes. Sobre todo, después de que el experimentado profesor señalara que “-Si los alumnos morosos se ponen al día, este problema se soluciona en cuarenta días. Por eso, les pedimos que mantengan sus cuotas al día-“, subestimando a los jóvenes, olvidándose que son estudiantes de periodismo y que conocen el derecho que tienen a dar sus puntos de vista en libertad, conociendo sus derechos y que, además, resultan ser personas totalmente responsables e irreprochables en la parte que les corresponde por contrato establecida. Parece mentira que en una escuela de periodismo, en tiempos en que la circulación de la información aplasta, en plena tercera revolución industrial y en pleno esplendor de la libre expresión, el mensaje de los directivos sea: “-Paguen y estudien-“. Y es lamentable que suceda en un país como la Argentina, en el que este tipo de mensajes llevó varias veces a rupturas institucionales y a desencuentros sociales que, todavía, parecen no tener solución.
El excepcional prestigio del Instituto Grafotécnico no puede ser vapuleado por una dirigencia irresponsable y poco apta para enfrentar situaciones conflictivas. La falta de pago a los docentes (hay atrasos de CINCO meses y medio en la liquidación de haberes), las divisiones internas que se producen entre ellos y que expresan algunos abiertamente, la incompetencia evidente que se manifiesta en espacios donde deben tomarse decisiones y el permanente malestar de chicos que sólo quieren estudiar y ser preparados de la mejor forma para integrarse con éxito la profesión que eligieron, pueden llegar a la desaparición de esta escuela que fue pionera en el proyecto de formar periodistas, de la cual egresó, por ejemplo, el inolvidable Ulises Barrera, “maestro de periodistas”, como alguna vez lo definió el querido Alejandro Apo. Una escuela que sobrevivió a las peores circunstancias de la historia argentina contemporánea, pero que tristemente corre el riesgo de sucumbir ante la desidia e inutilidad de un grupo de dirigentes que decide perderle el respeto.
Esos chicos de 2º año de Periodismo deportivo, no recibieron el apoyo de ningún otro estudiante de la institución. Es más: sólo recibieron quejas por haberlos incluido a todos en la leyenda que cierra su carta: “ALUMNOS DEL INSTITUTO GRAFOTÉCNICO”. Si todo lo anterior produce tristeza, esto genera lágrimas de indignación e impotencia. La juventud no lucha ni acompaña. Ojalá cambiemos pronto.

tanoperiodista

2 comments:

youth said...

1) Las cartas, dice el sentido común, deben ser firmadas por quiénes la redactaron y no incluir a personas que no tuvieron participación en la redacción. ¿Suena muy obvio, no?

2) "La juventud no lucha ni acompaña". Que extraño. Las reuniones que se hicieron a mitad y final del 2007,con el fin de encontrar una solución a los problemas del Grafo, se desvanecieron por falta de estudiantes. Hacia fines del 2007 nadie de deportivo se acercó....¿Eso es luchar y acompañar?

youth said...

me olvidé de firmar en serio.

Miguel Moukarzel